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Liegh cursaba segundo de secundaria cuando empezaron los mensajes despectivos. Los correos electrónicos y los mensajes de texto que recibía, así como los comentarios colgados en Internet sobre ella fueron empeorando hasta que llegó un punto en que tuvo que cambiar de centro de estudios.

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Leigh afirma que superó esta experiencia adquiriendo una mayor conciencia de sí misma y siendo más empática con los demás. Fue una etapa terrible, afirma, pero, con el asesoramiento y el apoyo de adultos y amigos, fue capaz de dar sentido a lo que le había ocurrido.

La mayoría de la gente sobre es el acoso cibernético. He aquí algunas sugerencias sobre qué hacer si tú o alguien que conoces os veis implicados en este tipo de acoso.

¿Qué es el acoso cibernético?

El acoso cibernético consiste en utilizar la tecnología para amenazar, avergonzar, intimidar o criticar a otra persona. Amenazas en línea, mensajes de texto groseros, mensaje despectivos enviados a través de Twitter, comentarios colgados en Internet…, todo cuenta. Y también el hecho de colgar en Internet información o vídeos de carácter personal para herir o avergonzar a otra persona.

El acoso cibernético también incluye aquellas fotografías, mensajes o páginas colgadas en Internet que no se pueden desinstalar o dar de baja, incluso después haberlo solicitado. En otras palabras, todo aquello que se cuelgue en Internet con la intención de hacer daño a otra persona.

En algunas situaciones, el acoso cibernético es de carácter discriminatorio. Los comentaros intimidatorios o despectivos que se centran en aspectos como el género, la religión, la orientación sexual, la raza o las diferencias físicas de las personas forman parte de este tipo de acoso. Independientemente de que se realicen en persona o utilizando la tecnología, estos actos se consideran formas de discriminación y van en contra de la ley en muchos estados. Esto implica que las fuerzas del orden público podrían intervenir y los acosadores podrían tener que afrontar graves sanciones.

El acoso en línea puede ser especialmente doloroso y ofensivo, ya que suele ser de carácter anónimo y es muy difícil identificar al acosador. La gente puede ser atormentada durante las 24 horas del día y los siete días de la semana, cada vez que consulte el teléfono o el ordenador. A veces, puede no ser consciente de lo que se dice a sus espaldas o de dónde procede tanta maldad.

El acoso cibernético resulta más fácil de cometer que otros tipos de acoso, puesto que el acosador no tiene que enfrentarse en persona a su víctima.

Actos virtuales, consecuencias reales

Debido al papel que desempeña la tecnología en nuestras vidas, no suele haber ningún lugar donde esconderse de los acosadores cibernéticos. El acoso en línea puede ocurrir en casa, en el centro de estudios o en cualquier otro lugar donde una persona se pueda conectar.

A veces, el acoso cibernético, como cualquier otro tipo de acoso, expone a al víctima a problemas importantes: el estrés provocado por vivir en un constante estado de alerta y miedo puede ocasionar problemas en el estado de ánimo, el nivel de energía, el sueño y el apetito. También puede hacer que la víctima se sienta inquieta, ansiosa y/o triste. Si una persona ya estaba deprimida o ansiosa antes del acoso, el hecho de sufrilo puede empeorar todavía más las cosas.

No solo es la persona acosada quien sufre. El castigo que reciben los acosadores cibernéticos puede llegar a ser importante. Cada vez hay más centros de estudios y de actividades extraescolares que crean sistemas para responder al acoso cibernético. Hay centros que expulsan a los acosadores de los equipos deportivos e incluso de la escolarización. Hay algunos tipos de acoso cibernético que violan los códigos de los centros de estudios y/o que incluso violan las leyes antidiscriminatorias, de modo que el acosador puede tener que afrontar importantes problemas legales.

 

¿Por qué se comete?

¿Cómo es posible que alguien se convierta en un acosador cibernético? Probablemente hay tantas razones como acosadores.

A veces, lo que parece ser acoso cibernético puede ocurrir de forma completamente accidental. El carácter impersonal de los mensajes de texto, los comentarios que se cuelgan en Internet y otras formas de comunicarse en línea pueden dificultar la identificación del tono de quien los escribe, resultando difícil distinguir entre un chiste y algo que no lo es.

De todos modos, la mayoría de la gente sabe cuando la están acosando, puesto que el acoso implica el uso incesante de amenazas y/o insultos. La gente que comete actos de acoso también sabe que se ha pasado de la raya. No se trata de una broma o de un insulto de carácter aislado, se trata de insultos y/o de amenazas constantes

¿Qué hacer?

Si te están acosando, si alguien se está metiendo contigo utilizando comentarios hirientes o si conoces a alguien que está siendo objeto de este tipo de comportamiento, no hay ningún motivo para que sufras en silencio. De hecho, deberías informar a alguien sobre todos los SMS, mensajes de texto, coreos electrónicos y similares de carácter ofensivo que recibas.

Explícaselo a alguien. La mayoría de expertos coinciden en que lo primero que se debe hacer es contárselo a un adulto de confianza. Es algo que resulta más fácil de decir que de hacer. La gente acosada es posible que se sienta avergonzada o que tenga reticencias a informar sobre el acosador. Algunas personas dudan en este punto porque no están seguras al 100% sobre de quién se podría tratar. Pero este tipo de acoso se puede ir intensificando progresivamente, de modo que explica lo que te ocurre hasta que encuentres a alguien que te pueda ayudar.

La mayoría de los padres están tan preocupados por proteger a sus hijos que a veces se centran en adoptar medidas preventivas para frenar el acoso. Si alguien te está acosando y temes perder tus privilegios para utilizar el teléfono o conectarte a Internet, explica tus temores a tus padres. Coméntales lo importante que es para ti estar conectado y colabora con ellos hasta que encontréis una solución que no suponga ningún castigo para ti. También deberías negociar con ellos sobre el uso seguro del teléfono y del ordenador, ya que lo más importante es empezar por mantener el acoso bajo control.

También puedes hablar con tu orientador escolar, un psicólogo, un profesor de confianza o un miembro de tu familia. Si el acoso te está hundiendo por completo (si te está afectando el sueño o la capacidade de concentración), el hecho de hablar con un profesional te pude ayudar mucho. Si no te sientes preparado para acudir a un profesional, busca apoyo en un adulto de confianza.

Aléjate. Lo que funciona con el acoso en persona propio del mundo real también funciona con el acoso cibernético propio del mundo virtual. Ignorar al acosador es la mejer forma de extraerle su poder, aunque no siempre sea fácil hacerlo (tanto en el mundo real como en el virtual).

Si alguien te está molestando, prueba desconectar el ordenador o a apagar el teléfono durante un rato. No contestes (ni reenvíes el mensaje a otra persona). Encuentra algo con lo que distraerte. Haz algo que te apasione y que te impida pensar en los mensajes ofensivos que estás recibiendo, como tocar la guitarra, salir a correr, leer un buen libro o ver una buena película. También puedes conversar con uno de tus padres o con tu hermano o bien jugar con tu mascota.

Tomarte un respiro te ayudará a relativizar las cosas y a centrarte en lo bueno de la vida. También te dará algo más de tiempo para pensar cómo quieres llevar las cosas.

No caigas en la tentación de responder o de contraatacar. Si te alejas y te tomas un respiro no te dejarás llevar por la tentación de contraatacar y enzarzarte en una pelea virtual con el acosador o los acosadores. Responder cuando uno se siente ofendido puede empeorar todavía más las cosas. (Plantarle cara al acosador puede funcionar en algunas ocasiones, pero lo más probable es que el acosador se sienta provocado e intensifique el acoso). Si te tomas un respiro, ¡recuperarás de nuevo tu poder!

A ser posible, conserva las pruebas del acoso. Aunque no sea una buena idea responder al acosador, es conveniente guardar todos sus mensajes para poder demostrar los actos de acoso. No hace falta que conserves los correos electrónicos, los mensajes de texto u otros tipos de comunicados en un lugar donde los puedas ver contantemente. Se los puedes reenviar a uno de tus padres o bien guardarlos en una memoria USB.

Informa sobre el acoso al servidor de Internet. Algunos sitios de Internet, como Facebook y YouTube, se lo toman muy en serio cuando la gente utiliza sus servicios para colgar mensajes o contenidos crueles o despectivos o para crear cuentas falsas. Si un usuario informa sobre un uso incorrecto, como el acoso, el administrador puede bloquear al acosador, impidiéndole utilizar el servicio en el futuro. Si te están acosando mediante mensajes de móvil y/o de correo electrónico, te puedes quejar al servicio telefónico o al administrador del correo electrónico (como Gmail, Verizon, Comcast y Yahoo).

Bloquea al acosador. La mayoría de aparatos electrónicos e informáticos disponen de funciones que permiten bloquear electrónicamente al acosador o a los acosadores. Si no sabes cómo utilizar esta función, pregúntaselo a un amigo o a un adulto.

 

Conéctate con seguridad. Protege mediante contraseña tu teléfono móvil y tus cuentas de Internet, y cambia a menudo las contraseñas. Asegúrate de no compartir tus contraseñas con nadie más que tus padres o tutores. También es conveniente pensárselo bien antes de compartir mediante Internet información personal, fotos o videos, que no desees que lleguen a todo el mundo. Una vez se cuelga una foto o menaje en Internet, puede ser difícil o imposible de descolgar. De modo que sé cauto cuando cuelgues fotos o respondas a los mensajes ofensivos de otras personas.

 

Si el acosador es amigo tuyo

Si tienes un amigo que sabes que está actuando como acosador cibernético, reúnete con él a solas para hablar al respeto. Sin hacerle de menos, defiende tus propios principios: hazle saber que lo que está haciendo no es correcto.

Explícale que el acoso puede tener graves consecuencias, tanto para el acosador, como para la víctima del acoso y los testigos, entre quienes te incluyes. La maldad es como la contaminación, puede afectar a todos los presentes, que se pueden sentir estresados u ofendidos por lo que está ocurriendo. ¡Haz cuanto puedas para construir un ambiente libre de acosadores!

fuente http://kidshealth.org/teen/en_espanol/seguridad/cyberbullying_esp.html#


7 respuestas a Sobrevivir al acoso cibernético

  • Patricia dice:

    Mi hija y sus compañeras de CBC en la facultad de Ciencias Políticas sufren el acoso de un compañero con problemas de discapacidad .No sólo cibernético sino en su forma de actuar lo bloquean de las redes y aparece con otro perfil que deberían hacer donde dejar una constancia del acoso de esta persona Gracias

  • liliana dice:

    Conoci a mi actual pareja hace 10 años. Soy médica del Hospital Italiano Yo tenía 38 y el 42. Separados ambos, sin hijos. Nuestra relación se inició como algo muy ocasional, pero con el tiempo ha crecido y nos enamoramos. Mi pareja tenía una relación con alguien cuando nos conocimos, pero decidio quedarse conmigo. Nuestra vida hoy es insoportable porque X no para de mandar mails , intuimos que cambiando de personajes, la bloqueamos y reaparece y no contenta con esto invade mi mail laboral y contacta a mis relaciones de trabajo. Llama a mi consultorio. Ni que decir lo que hace con él. Ha llamado a TODOS sus familiares, en una ocasión le pinto el frente a la cas de mis suegros y se apersono a amenazar a mi suegra que tiene 83 años. Hicimos una consulta hace años, pero nos recomendaron no hacer nada. Es verdad? No la pasmos bien, pero me resulta muy vergonzoso que moleste a mis colegas todo el tiempo. Y obviamente nadie quiere problemas y se enojan conmigo por la molestia. Que hago?

  • Maximiliano dice:

    me pasa exactamente lo mismo que a uds perfiles falsos me escriben todos los dias insultandome , esto ya lleva un tiempo .. (6 meses) que puedo hacer ? ayuda por favor

  • Pablo dice:

    Hola. Estuve buscado por todos lados y nadie me pudo ayudar. Creo que ustedes, quizas, puedan hacerlo. Mi situacion de acoso viene por parte de una mujer que vive en otro país, nos conosimos en un viaje que hice hace dos años… teniamos relacion por internet pero fue mala idea conocernos… hoy la desconozco, esta totalmente loca y obsesionada… le escribe constantemente a mi pareja actual, parese que espia cada detalle de nuestras vidas en las redes (todas) y a mi pareja le manda fotos viejas continuamente! Le escribe cosas orribles, le envía capturas de cuando hablaba conmigo, no tiene sentido. Nosotros lo “superamos” pero no podemos vivir en paz! escribe todo desde diversos perfiles de facebook, instagram, etc… ya no se que hacer, realmente esta arruinandome la vida… todo mi problema se solucionaria pudiendo bloquear una region (pais), parece que a las reses sociales les conciene este tipo de problemas, porque esa opcion no exoste… quizas haya algun tipo de truco que ustedes me puedan aconsejar. No se. Ni quiero pedirle nada a sus contactos porque cada cosa que hago es peor, y hablando obviamente nunca entiendio… solo quiero continuar con mi vida en paz… La persona es de mexico. por favor, cualquier idea, o “truco” que puedan ayudar seria genial !! Gracias.

  • Maria Emilia dice:

    Hola hace meses mi hija de 16 años recibe acoso por las redes al punto que hace 4 meses intento quitarse l vida hace un dia recibio muchos mensajes despectivos y deseando su muerte donde tengo que recurrir aparentemente es un . Compañero

  • CAMILA dice:

    Buenas tardes,
    Mi nombre es Camila, el motivo de mi correo es para recibir asesoramiento sobre una situación que me acontese hace ya 6 años o más.
    Me empezaron a llegar mensajes con fotos por parte de muchas personas (inicialmente 3) donde me informan que una persona se está haciendo pasar por mi. En las fotos que me envían se puede ver mi foto con un nombre falso: SILVINA COOS (actualmente perfil en red social instagram SILVINA.NICOLE_).
    En ese momento me asusté mucho, pero consideré que quizá iba a ser una broma que en algún momento iba a terminar.
    Con el pasar del tiempo me siguiendo enviando fotos donde esa persona seguía publicando mis fotos, haciendo perfiles falsos a mis amigos con el fin de asociarlo a mi imágen. Todo esto llegó al punto de salir y que en la calle me llamen por ese nombre, Silvina.
    Dos veces por año me mandan mensajes diciendome que vieron mis fotos en foros de alto contenido sexual, donde lo que se ve es una foto de mi cara, seguida de una foto mostrando partes de un cuerpo que claramente no es mio.
    No sé que más hacer. El acoso ahora es por la red social instagram, se hace un perfil, lo denuncio y automaticamente cambia el nombre y sigue con su propósito.
    Me siento perseguida y con mucho miedo. También rcibí mensajes de chicas amenazandome con pegarme por “hablarles a su novio” cuando en realidad no soy yo, es ésta persona que usa mi imágen y hace infinidad de cosas que no sé.
    Hace dos años recibí un mensaje de un señor de aproximadamente 60 años, donde me dice que esta persona “lo enamoró” y que quería conocerme porque se sentía desilucionado.
    Necesito saber con quién denunciar esto. Pido disculpas si este correo no corresponde a su destinatario, pero realmente ya siento miedo. Esto es acoso.

    Muchas gracias

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