04 Mar 2021

Ciberacoso y sus consecuencias por Agustin Damore

¿Qué es el ciberacoso?

Se le considera ciberacoso a cualquier tipo de intimidación o acoso generado por un abusador a través de medios tecnológicos como son: plataformas de mensajería, redes sociales, plataformas de videojuegos, etc. Este comportamiento se sostiene, sobre su víctima, a lo largo del tiempo.

 

Algunos ejemplos de ciberacoso son: la difusión de imágenes vergonzosas de la víctima por redes sociales, el envío de mensajes hirientes o distintos tipos de amenazas también a través de mensajes.

La victima

El ciberacoso, al ocurrir a través de medios tecnológicos, la víctima siente que es atacada de todas partes, que no tiene resguardo y que es imposible escapar de esta situación.

Las consecuencias del ciberacoso pueden durar largo tiempo y afectar a la víctima de varias maneras; mental (preocupada, inútil, avergonzada), emocional (pierde el interés en lo que le gusta) y/o físicamente (perdida de sueño, dolores de estómago y de cabeza). En casos serios puede llegar a auto lesiones o incluso al suicidio de la víctima.

¿En dónde se da ciberacoso?

El ciberacoso se encuentra en aplicaciones de mensajería y/o redes sociales donde el abusador puede acosar a la vista de todos a su víctima o también puede contactarlo por privado dificultando detectar la situación de abuso.

¿Cómo podemos ayudar a estas personas?

Las empresas de tecnología son conscientes de esto y nos dan herramientas para poder ayudar a amigos o desconocidos en estas redes (bloquear, reportar contenido, reportar perfil, etc) también podemos reportar las publicaciones de la víctima para dar aviso de la situación.

La víctima, sea conocida o no por nosotros, tiene que ser comprendida y ayudada. No comportarnos como simples espectadores del hecho y debemos accionar rápidamente. Es muy importante no cuestionarla (no le ofrezcas soluciones ni le asegures que su situación mejorará). Puedes decirle “estoy aquí para ayudarte. ¿Cuéntame que te está pasando?”.

Es importante empatizar, escuchar y comunicar mensajes como el siguiente “sos importante para mí y parece que estás pasando por un momento difícil”. Todas las preguntas que digamos deben ser abiertas. Por ejemplo: “estoy para escucharte ¿cuéntame qué sucede?” y lo más importante es asegurarte que esté bien y contenida. Animar a la víctima a que busque ayuda en algún amigo o familiar. En caso de no lograrlo debemos nosotros contactarlos e informar lo que está sucediendo. Si la respuesta de estas personas no es inmediata o la situación se complica debemos dar aviso a las líneas de emergencia para evitar consecuencias graves. Debemos hacer todo lo posible por mantener la forma de contacto activa en todo momento.

Según los datos de la fundación ANAR la edad promedio de inicio del ciberacoso es de 13,6 años. Debemos estar atentos a los síntomas que puede mostrar la víctima y observar los comentarios en las redes sociales para poder actuar de forma rápida.

¡JUNTOS PODEMOS CAMBIAR O INCLUSO SALVAR VIDAS!

https://www.anar.org/estudio-ciberbullying/#:~:text=El%20ciberbullying%20representa%20ya%20uno,cada%20tres)%20son%20por%20ciberacoso.

https://www.unicef.org/es/end-violence/ciberacoso-que-es-y-como-detenerlo

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